PALABRA PASTORAL
Pastores Jeremias y Ana Tamarez
 

 

Un Año Nuevo.
Enero 05, 2008
Author: Pastor Jeremias Tamarez
 
 
2018, no es el siguiente año es un Año Nuevo.
Entramos ya en el inicio de un nuevo Tiempo, En el cual cada uno se propone nuevas metas.

Son Muchas las metas y los proyectos que antes de los primeros 30 días de haber comenzado el año, mueren a destiempo por la falta de consistencia, disciplina y orden.

Sin embargo la realidad que gobierna a Quienes somos hijos de Dios, Se produce cuando cometemos el Error de querer comenzar un nuevo año, siendo Gobernados por una vieja mentalidad.

Es por eso que hoy le comparto este pensamiento con la intención de contribuir con la obra que Dios esta haciendo en INV. Y en cada vida que Reciba está Palabra.

Sin Animo de Alimentar una mentalidad, Que viva por Fechas, Tradiciones o Temporadas, Sino para contribuir con la formación de Una mentalidad enfocada en el pensamiento Eterno que Vive, por encima de el pensamiento Cronológico para Enfocarse en el tiempo Kairos de Dios.



“No mirando a la meta sino Enfocados en la Meta.”

“No que lo haya alcanzado ya, ni que ya sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fui también asido por Cristo Jesús.
Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante,
prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.”
Filipenses 3:12-14

Lo primero que debe suceder para poder cumplir un propósito es enfocarse en una meta. La Biblia plantea la vida en lo natural, así como la vida de fe, como una especie de carrera, y es importante identificar que toda carrera tiene una meta y un fin.

La meta de un hijo de Dios Maduro, Está conectada a lo Eterno, a lo que trasciende el tiempo, lo que no se deteriora, no caduca, no Expira, a lo que No perece, sino que permanece.

Una Meta o un Fin significa fijar la mirada en un objetivo, Esto es Vital para poder Correr de Forma Correcta.

La Meta Principal de un Hijo de Dios, En Esta Realidad presente, debe de ser Que “Cristo” sea Formado en Su vida.

Jesús expresó su meta o el propósito principal de su vida en Juan 4:34 “Jesús les dijo: Mi comida es que haga la voluntad del que me envió, y que acabe su obra.”

Él no vino al mundo para ser servido ni para agradarse a sí mismo, sino para servir a otros y para dar su vida para la salvación del mundo y para agradar al Padre.

Pablo también tenía metas:

• Ser hallado en Cristo
• Tener la justicia de Él
• Conocerle y conocer el poder de su resurrección
• Participar en sus padecimientos
• Llegar a ser como Él en su muerte para llegar a la resurrección de los muertos.

A La Luz que Nos Irradian estas declaraciones Surge una pregunta y es Como podemos nosotros lograr cumplir el propósito de Dios A través de nuestra vida.?

* Primero, aprendiendo a olvidar lo que quedo atrás.

Eso involucra: Experiencias traumáticas, acontecimientos predecibles o impredecibles que en un año marcaron nuestras vidas para bien o para mal, personas que con su comportamiento o conducta tóxica nos decepcionaron o defraudaron nuestras Expectativas.

La Realidad es que Quien no aprende a ver hoy como pérdida lo que un día fue ganancia, se puede convertir en prisionero de su propio pasado. El pasado debe de ser una lección para reflexionar, no un patrón de conducta aprendido para repetir.

* Segundo, aprendiendo a no tener confianza en la carne.
Es importante identificar logros del pasado que se convierten en una especie de fantasmas que nos persiguen en el presente. Un ejemplo de esto lo vivió el pueblo de Israel, quien había dejado su corazón en Egipto, Así como hoy en día muchos hermanos dejan su corazón en el mundo, anhelando en su recuerdo lo que tenían antes de encontrar la perla de gran precio.

Gálatas 2:20
“Con Cristo he sido crucificado, y ya no soy yo el que vive, sino que Cristo vive en mí; y la vida que ahora vivo en la carne, la vivo por fe en el Hijo de Dios.”

Una de las cosas que nos impide proseguir a la meta es el AFAN.
La palabra “afanes” significa preocupaciones. Donde hay afán y ansiedad se revela falta de confianza.

La ansiedad ciertamente ataca a la persona: física, emocional y espiritualmente. La ansiedad viene cuando los pensamientos de nuestra mente y los sentimientos del corazón están hacia diferentes direcciones y “nos destrozan”.

Debemos estar muy contentos y agradecidos aunque haya muchos problemas en la vida, Esto no significa Que seamos masoquistas, sino entendidos de que Todo obrara para Bien a quienes aman a Dios, a quienes conforme a su propósito han sido llamados.

Poner la mirada en Cristo y poder Vivir en el cumplimiento de El Eterno propósito De Dios en la Tierra es una de las mayores metas a lograr.

Si ponemos los ojos en los hombres para buscar su aprobación y gloria, o si tememos su desaprobación, no llegaremos a la meta. Será imposible. No conviene ser distraídos ni por el aplauso ni por la crítica de los hombres.

Es indispensable que quien participa y corre en una carrera se concentre en lo que hace sin ser afectado por los espectadores.

El cumplimiento del propósito, es nuestra meta. Los que llegan a la meta son los que tienen “hambre y sed” de lograr el propósito.

Cuál es la meta, el blanco de tu vida para este año que comienza?.

Es importante entender que lo que el Señor comenzó en ti lo terminará, porque Él tiene un blanco en tu vida mucho más glorioso y mayor que lo que ha quedado atrás. El cumplimiento del propósito en Cristo es el mayor blanco y meta de nuestra existencia.

La distracción es la responsable de que perdamos el filo de la precisión. Los detractores, son especialistas en lograr que perdamos el enfoque en aquello que nos ha sido asignado como vocación.

Donde hay precisión habrá aceleramiento y fructificación.

Si queremos ver frutos necesitamos enfocarnos en el blanco de nuestra vocación, quien es el autor y en quien se origina nuestro supremo llamamiento, Cristo Jesús. A quien por ganarlo, necesitamos poner todas las demás cosas como basura, con el fin de agradarle a Él por encima de todo sistema y corriente de hombres existentes, Cristo, el premio de nuestro supremo llamamiento.!


Esta transformación no debe estar gobernada por eventualidad ni métodos, pues estos no garantizan una permanencia en el tiempo. Por tanto esta transformación debe estar gobernada por una vida en el Espíritu, por una vida en Cristo Jesus, por una mentalidad de Reino.

Tenemos que tener una vivencia que sirva de modelaje para poder ser instrumentos para transformar vidas.

Todos estamos llamados a fructificar. Dios nos está encomendando esta responsabilidad.

Elementos importantes para poder ejercer con Responsabilidad nuestra encomienda.

1. Sentido de compromiso
2. Sentido de causa (te saca de tu zona de confort y te hace dar lo mejor de ti).
3. Sentido de ejemplo: seamos elementos referenciales de cambio.
4. Pasión: Amor con responsabilidad.

Feliz Y Fructífero. 2018.
Pastor Jeremías Tamarez
INV.